Torpezas
¬ Augusto Corro viernes 29, Jun 2012Punto por punto
Augusto Corro
Durante la presente semana ocurrieron dos hechos que mostraron a jefes policiacos insensibles y torpes. El lunes, en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Terminal 2, fueron masacrados tres policías federales por dos policías que eran sus mismos compañeros.
Los hechos se registraron en un lugar lleno de viajeros y de sus acompañantes. Para justificar esas acciones violentas, que pusieron en peligro la vida de inocentes, los jefes policíacos dijeron que los policías federales iban tras una banda de narcotraficantes.
Esa versión no aguantó las críticas de la opinión pública.
¿Cómo realizar una detención de narcos sin un plan serio, responsable? O los jefes de los policías federales actuaron con torpeza o el asunto tiene un mar de fondo que habla muy mal de las autoridades.
¿Qué fue lo que ocurrió en la Terminal 2?
Por el hermetismo que se manejó desde el día en que ocurrió la matanza de federales, se infiere que se trataba de un asunto espinoso. Es tal la cantidad de personas y de vuelos que pasan o se registran en esa terminal aérea que siempre se necesitó una vigilancia especial, pues hablamos de un lugar apropiado para el trasiego de drogas. Lo que sucedió el lunes fue una matanza anunciada. La torpeza de los policías federales, principalmente de los jefes, fue terminante para el desenlace fatal.
TEPITO
El miércoles en Tepito, también estuvo a punto de estallar un conflicto grave. A los jefes policiacos se les ocurrió actuar muy a la ligera en el decomiso de mercancía robada en el Barrio Bravo.
Primero, los uniformados comisionados en el lugar detuvieron a los presuntos ladrones: Adán Rodríguez Vázquez, de 19 años; Emmanuel Almazán Flores, de 29; Jesús Ángel Chávez, de 28, Y Ricardo Vera Ramírez, de 42.
Además, fueron recuperados 50 televisores robados.
Cuando los policías empezaron a retirarse, los comerciantes y vecinos les arrojaron botellas, piedras y petardos. Inclusive se escucharon balazos. Fueron incendiadas dos camionetas y asaltados los conductores de coches que transitaban casualmente por el lugar.
No fue la primera vez, ni será la última, que los tepiteños protesten por las incursiones de la policía para decomisar mercancía robada o artículos de piratería.
Aquí lo obvio del hecho es que los jefes de la policía metropolitana flaco favor le hicieron a las autoridades capitalinas al ordenar la intervención de los uniformados, en una zona conflictiva, en pleno cierre de la campaña electoral más importante del sexenio.
El jefe de la policía, Manuel Mondragón y Kalb, no pensó en lo riesgoso que fue provocar, a plena luz de día, a los comerciantes enardecidos contra los representantes de la ley.
¿El citado jefe no ha tenido tiempo, ya lleva varios años al frente de la corporación policiaca, para pensar en un operativo para actuar en casos de emergencia como el que se presentó el jueves en la tarde? Es obvio que Mondragón y Kalb no fue felicitado por la acción imprudente de detener a presuntos delincuentes, torpemente.
LA LEY PROTECTORA DE PERIODISTAS
Las agresiones a los periodistas no ceden, al contrario, se incrementan. Por ejemplo, Zane Alejandro Plemmos, de 30 años, periodista estadounidense-mexicano, fue seguido por sus victimarios hasta el hotel donde se hospedaba.
El comunicador había tomado fotografías en una balacera registrada el 21 de mayo, cerca del hotel Alameda, en Nuevo Laredo, Tamaulipas. Después, dos hombres armados llegaron al cuarto del periodista y se lo llevaron con todo y sus pertenencias. La familia de Zane denunció su desaparición ante las autoridades de ambos países.
Lo anterior fue señalado por el Observatorio de los Procesos de Comunicación Pública de la Violencia. Por otra parte, las autoridades abrieron una investigación previa relacionada con la desaparición del reportero gráfico del diario “Punto Crítico”, Manuel García Contreras, registrada el pasado 16 de mayo, en el municipio de Tanquán, San Luis Potosí.
En este caso, la denuncia fue presentada por las hijas del periodista, Marisol y Gabriela García.
Manuel salió del Distrito Federal con destino a Tanquán. Cuando llegó al mencionado lugar se comunicó con sus hijas para decirles que ya había llegado. Al otro día hubo una comunicación más y no volvieron a saber nada del periodista. El asunto se complicó, porque las hermanas García comprobaron que su progenitor fue detenido por la policía y empezó a manejarse una cadena de mentiras por parte de las autoridades.
Total, Manuel no aparece por ningún lado. En Oaxaca, decenas de periodistas realizaron una marcha para exigir justicia.
Los comunicadoes condenaron la agresión que sufrió el reportero Said Hernández, quien fue herido con un arma punzocortante.
Los manifestantes señalaron que Oaxaca se encuentra entre las cinco entidades en las que más se agrede a los periodistas.
Recientemente entró en vigor la Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos y Periodistas. Calderón dijo al aprobar la ley, que quienes ejercen el periodismo y la defensoría de los derechos humanos “no están solos”. Si los periodistas no están solos, ¿qué hacen las autoridades para detener a los agresores? Nadie lo sabe.
Feliz fin de semana.