La mayoría de personas adictas en Cancún consumen la droga “cristal”
Quintana Roo lunes 24, Mar 2025- De acuerdo con datos del IMCA
- Este enervante de bajo costo gana terreno rápidamente entre usuarios de sustancias ilícitas

El IMCA de Cancún advierte que aproximadamente el 70% de las personas con problemas de adicción en el municipio consumen cristal.
Por redacción DIARIOIMAGEN
Cancún.- El Instituto Municipal contra las Adicciones (IMCA) de Benito Juárez (Cancún) ha emitido una alarmante advertencia: aproximadamente el 70% de las personas con problemas de adicción en el municipio consumen “cristal”, una droga altamente adictiva y de bajo costo que está ganando terreno rápidamente entre los usuarios de sustancias ilícitas. Esta situación plantea un desafío significativo para las autoridades locales y los programas de prevención.
Alberto Ortuño Báez, director general del IMCA, explicó que el cristal, una forma de metanfetamina, se ha convertido en la segunda droga más consumida en la región, solo superada por la marihuana. Su bajo costo y su alto poder adictivo lo hacen especialmente peligroso, ya que los consumidores pueden desarrollar dependencia en un corto periodo de tiempo. “Es una droga muy barata, muy poderosa y muy adictiva. No es algo que se pueda probar y dejar fácilmente; es un tema muy delicado”, señaló Ortuño Báez.
El impacto del “cristal” no solo se limita a los consumidores, sino que también afecta a sus familias y a la comunidad en general. Los daños físicos y psicológicos asociados con esta droga son severos, y su consumo prolongado puede llevar a consecuencias irreversibles.
El IMCA ha identificado que las personas que buscan ayuda por adicciones en Benito Juárez suelen presentar dependencia al alcohol, la marihuana y el “cristal”, o incluso a una combinación de estas sustancias. Los rangos de edad de los consumidores varían ampliamente, desde adolescentes de 14 años hasta adultos de 40 años o más.
A pesar de la gravedad del problema, la mayoría de los casos atendidos por el IMCA se manejan a través de terapias y grupos de autoayuda, con un porcentaje reducido de personas que requieren internamiento. En cuanto al consumo de fentanilo, otra droga de alta peligrosidad, el IMCA ha señalado que no se han detectado casos significativos en el municipio, lo que permite enfocar los esfuerzos en la prevención.
El IMCA trabaja en colaboración con autoridades federales y estatales para implementar programas de prevención en escuelas y comunidades. Iniciativas como “Yo no Soy Cómplice” buscan educar a los jóvenes y a sus familias sobre los riesgos asociados con el consumo de drogas, promoviendo un estilo de vida saludable y libre de adicciones.
Además, el instituto apoya la campaña federal “El fentanilo te mata”, utilizando pláticas y talleres para sensibilizar a la población sobre los peligros de esta sustancia y otras drogas.
Daños graves del cristal
La creciente prevalencia del cristal en Benito Juárez (Cancún) subraya la necesidad de fortalecer los programas de prevención, tratamiento y rehabilitación. Las autoridades locales hacen un llamado a la comunidad para unirse en la lucha contra las adicciones, promoviendo un entorno más seguro y saludable para todos.
El cristal, conocido químicamente como metanfetamina, es una droga sintética altamente adictiva que ha ganado notoriedad por sus efectos devastadores en la salud física, mental y social de quienes la consumen. Su bajo costo y su capacidad para generar una sensación intensa de euforia la han convertido en una de las sustancias más peligrosas y destructivas en las comunidades donde se consume.
El consumo de cristal provoca una serie de efectos inmediatos en el cuerpo, entre los que destacan la dilatación de pupilas, aumento de la frecuencia cardíaca, presión arterial elevada, insomnio y pérdida del apetito. Estas reacciones, aunque inicialmente pueden parecer inofensivas, son solo el preludio de un daño mucho más profundo.
El uso prolongado de cristal tiene consecuencias devastadoras. Entre los daños físicos más comunes se encuentran la pérdida extrema de peso, problemas dentales graves conocidos como «boca de metanfetamina», lesiones en la piel debido a la comezón intensa y el deterioro del sistema cardiovascular. A nivel neurológico, el cristal afecta la estructura y función del cerebro, causando pérdida de memoria, confusión, paranoia, alucinaciones y comportamientos violentos.
El cristal no solo afecta el cuerpo, sino también la mente. Los consumidores suelen experimentar ansiedad, depresión severa y trastornos psicóticos. La adicción a esta droga es particularmente difícil de superar debido a su capacidad para alterar los niveles de dopamina en el cerebro, lo que genera una dependencia física y psicológica extrema.
El cristal es una droga que promete una felicidad efímera, pero a un costo devastador para la salud y la vida de quienes caen en su trampa. La prevención y la conciencia son esenciales para combatir esta amenaza y proteger a las comunidades de sus efectos destructivos.