Crisis de inconstitucionalidad
Alberto Vieyra G. viernes 11, Oct 2024De pe a pa
Alberto Vieyra G.
El odio de AMLO contra los regímenes priistas y panistas llevó a la mayoría legislativa espuria a legislar con los pies.
Además los artículos 1 y 133 de la Carta Magna que en anterior entrega advertimos lo que habían hecho en las marranadas hechas por AMLO y sus secuaces diputados y senadores, durante la demencial reforma al Poder Judicial, ahora los ilustres juristas Diego Valadés y Miguel Carbonel acaban de hacer un hallazgo que retrata a AMLO y sus legisladores como unos puercos, que sin ningún rubor violaron su propia reforma constitucional en los artículos 94 y 97, y metieron a México en una crisis de inconstitucionalidad en la que los poderes Ejecutivo y Legislativo gobiernan a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
El artículo 94 constitucional reza: “La Suprema Corte de Justicia de la Nación se compondrá de nueve integrantes, ministras y ministros, y funcionará en pleno. Su presidencia se renovará cada dos años de manera rotatoria en función del número de votos que obtenga cada candidatura en la elección respectiva, correspondiendo la presidencia a quienes alcancen mayor votación”.
Pero en el artículo 97, en su loca carrera por legislar al vapor, por órdenes del ponzoñoso Dios sexenal que en buena hora ya se fue, metieron las 4 en el quinto párrafo del artículo 97 que reza:
“Cada cuatro años, el pleno elegirá de entre sus miembros al presidente de la Suprema Corte…”.
Por fin, ¿en qué quedamos pelona me llevas o no me llevas?
Sí, de ese tamaño fueron las marranadas y ahora lo que procede es hacer una reforma de la reforma y como parece que la Presidenta científica está dispuesta a dialogar con la Corte y la oposición para llevar a cabo una reforma judicial que no dinamite la división de poderes, pues esta es la oportunidad que Claudia tiene, si es que quieren la reforma judicial como la concibió el hígado de AMLO o de lo contrario, ya suman muchas violaciones a la Carta Magna lo que llevará a la Corte a declarar la inconstitucionalidad de dicha aberrante reforma, como lo exigen PRI, PAN y algunos estados en la república mexicana.
El líder morenista en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, ha dicho que sí se puede hacer la reforma de la reforma, pero su coleguita Gerardo Fernández Noroña, líder del Senado dice que no, “que se va como está”. Y por lo visto, este cuate no está dispuesto ni a estudiar lo que debe saber en materia de leyes y de Estado de Derecho, después de que algunos han dicho que ya se estaba civilizando el líder senatorial, pero por lo visto está dispuesto a seguir “noroñizando” la política azteca.
A esas alturas del partido, usted amable lector o radioescucha se preguntará, pues “¿quién manda en esta nación en la hasta hoy se supone que hay una división de poderes y que el poder de la Corte se fundamenta en que debe analizar palabra por palabra, si las leyes que hacen los legisladores y el Presidente de la República sirven o no sirven, si trastocan o no trastocan derechos humanos, si dinamitan o no instituciones o violan tratados internacionales?
Tanto juristas de afamado prestigio nacional e internacional, como Diego Valadés, y los partidos políticos de oposición, coinciden en algo que los reacios morenistas se niegan a ver porque actuaron con toda la embriaguez de la soberbia para hacerle a AMLO el regalo del odio.
El PRI, por ejemplo, dice que lo que México requiere es una reforma de justicia y no una reforma al Poder Judicial. Añade que el Presidente, diputados y senadores hicieron la reforma con vicios que ameritan su inconstitucionalidad como el no contar con el quórum reglamentario, falta de deliberación pública, y la falta de difusión de la ley como reforma constitucional en las entidades federativas, donde se aprobó en menos de 24 horas.
¿Verdad que esto se va a la congeladora de la Corte?