La nueva realidad ciudadana
¬ José Antonio López Sosa jueves 28, May 2020Detrás del Poder
José Antonio López Sosa
Mucho se habla y se analiza cómo será el retorno a la nueva normalidad, principalmente con base en los lineamientos sanitarios que deberemos seguir y, en México, con base en el semáforo que ha establecido la Secretaría de Salud federal, a pesar que algunos gobernadores insisten en mantenerse en contra de cualquier normatividad que venga del ejecutivo federal.
Sí, mucho gel antibacterial, muchos cubrebocas, lavado de manos constante, caretas e implementos que antes veíamos sólo en hospitales y centros de salud, pero la pregunta neurálgica de esta columna es, ¿cómo será para el ciudadano esta nueva normalidad?.
Todas estas indicaciones y restricciones que habremos de sortear, ¿cómo serán introducidas y practicadas en nuestra cotidianeidad?, pasaremos en un momento, del espacio seguro de nuestras casas -quienes hemos sido privilegiados de hacer home office- a una realidad donde la desconfianza será el común denominador de cualquier actividad social.
Partimos de la premisa que el otro puede estar infectado con SARS-CoV2, y el otro puede ser cualquiera: nuestro vecino, nuestra familia, nuestro jefe, nuestros compañeros de trabajo, la cajera del supermercado, el policía o quien nos dé los buenos días en cualquier lugar. El distanciamiento social no debería ser emocional, muchas veces se repitió desde los mensajes emitidos por la Secretaría de Salud, pero el hecho de desconfiar del otro, tiene una implicación de distanciamiento emocional donde quizás, el yo tengo un peso mucho mayor frente a una dinámica social que ya venía descompuesta desde hace tiempo, por factores sobre todo de inseguridad.
¿Cómo ponerle límites a esa desconfianza sin dejar de lado la seguridad sanitaria?, es un dilema muy complejo aunque pareciera tan sencillo como en ponerse un cubrebocas, una careta y unos guantes.
La salud mental es un tema de trascendente importancia para el comportamiento ciudadano dentro de una sociedad que aún no logra superar la pandemia, tomando en cuenta que no se superará por completo hasta que no exista una vacuna segura y disponible para todos, hará falta un buen tiempo. Me parece que es tiempo que los profesionales de la salud mental discutan estos temas y den mensajes claros a la sociedad, no debemos olvidar que la salud mental forma parte del cuadro básico en el sistema de salubridad del estado mexicano.
No se trata de mandar a toda una sociedad a terapia, pero sí, de tener información más precisa de cómo adaptar nuestros usos y costumbres, sin caer en excesos que puedan lesionar aún más, nuestra deteriorada convivencia social producto del confinamiento.
El ciudadano no requiere tan sólo de normas y lineamientos para saber cómo salir a las calles con seguridad sanitaria, también se requiere de información que coadyuve a procesar esa nueva dinámica y evitar un colapso social mayor, ahora que todos estemos en las calles cuidándonos los unos de los otros.
www.lopezsosa.com
joseantonio@lopezsosa.com
@joseantonio1977