Una tía de la pareja homicida denunció dónde se escondían
Seguridad viernes 21, Feb 2020- Arma historia de horror
- “Mario quería una novia joven para toda la vida y su pareja Giovana le llevó a la menor”

Giovana ‘N’ y Mario Alberto ‘N’ intentaron sobornar a los policías que los detuvieron la noche del miércoles en el Edomex.
Gionava “N” y Mario “N” confesaron el asesinato de la pequeña Fátima a una tía de él, así lo reveló Irma Reyes Castañeda en entrevista para la televisión.
A decir de la consanguínea de Mario, la pareja llegó a su domicilio, en la comunidad de la Palma, en el municipio de Isidro Fabela, Estado de México, luego de no saber de ellos desde hace 16 años, y le preguntaron donde podían rentar un cuarto. La tía les ofreció uno, ahí fue donde desde el pasado sábado, Giovana, Mario y sus tres hijos se resguardaron.
Ahí estuvieron hasta la noche del miércoles cuando fueron detenidos por policías ministeriales del Estado de México con apoyo de la agentes de la Fiscalía de la Ciudad de México.
Fue el pasado miércoles por la mañana cuando la señora Irma veía la televisión que se percató de que sus familiares eran buscados por las autoridades, por lo que los cuestionó por el hecho y, según la tía, ellos revelaron lo ocurrido.
A decir de Irma Reyes, Giovana le dijo que lo habían hecho por que Mario “quería una niña para hacerla su novia para toda la vida, quería ‘un regalito’ si no iba agarrar a una de sus hijas y que no me iba dejar entrar hasta que no llegara con la niña; y mis niñas estaban con él y yo fui por la niña, dijo.
Según tesimonio de la tía, Giovana aseguró que, por temor, le llevó a Fátima, pues se acordó que su familia no le prestaba mucha atención a la menor.
Detalló que cuando se la entregó, Mario Alberto la vistió con un vestido que recién había comprando y le pintó las uñas.
De igual manera, comenta la tía, Giovana confesó que ella misma asfixió a Fátima con un cinturón. Una vez cometido el crimen y al darse cuenta que eran buscados por las autoridades, decidieron abandonar el cuerpo en el baldío, donde fue encontrado, y decidieron escapar.
Ambos confesaron cómo fue que se concretó la agresión. Giovana aseguró que Mario no mostró arrepentimiento, sin embargo, dijo sentirse arrepentida pero que no tenía opción, pues le tenía miedo y no quería que atacara a sus hijos.
Este relato ya obra en las actuaciones ministeriales del caso.
Se escondían en casa sin servicios y con ventanas de cartón
En dos cuartos con techos de láminas de asbesto, Giovana y Mario pasaron los últimos días antes de ser detenidos. Fue en la comunidad de La Palma, en el municipio de Isidro Fabela, donde los presuntos delincuentes intentaron esconderse de las autoridades tras perpetrar el crimen.
Gracias a una denuncia ciudadana, los policías municipales llegaron hasta el lugar, que carece de servicios y cuyas ventanas están cubiertas con cartones.
El inmueble construido con blocks, que albergó a la pareja, está próximo a la casa de un familiar de Mario. Dentro, sólo se halló una mesa de plástico, algunos carritos de juguete y envases de leche y jugos que presuntamente la pareja consumió previo a su detención. No hay otro mueble que brinde la más mínima comodidad. Un cobija en el suelo y cartones parece que era la cama de la pareja.
Afuera, al parecer ambos prendieron una fogata para cocinar o aminorar el frío, porque los cuartos apenas tienen un foco, cuya energía alimenta una extensión conectada a la vivienda de al lado.
El cuarto n tiene gas ni sanitario y está en la ladera de una barranca.
Cuando estaban a punto de ser detenidos, el hombre y la mujer ofrecieron 500 pesos a los policías municipales para que los dejaran en libertad. Fue por el delito de cohecho que fueron asegurados, pues no había orden de aprehensión por los delitos de rapto y asesinato de la pequeña Fátima.