Continúa oleada de violencia; 24 muertos
Seguridad lunes 1, Ago 2016- Terror en Guerrero y Michoacán

En Michoacán fue abandonada una camioneta Toyota con 10 cadáveres, que después de ser asesinados fueron incinerados.
Acapulco volvió a teñirse de sangre con dos asesinatos múltiples por parte del crimen organizado; el primero, cuando un comando llegó al bar “Jala la Jarra” y roció de plomo a los parroquianos. En el lugar murió un mesero y dos clientes, que quizá eran el blanco de los sicarios.
En la colonia La Garita fue encontrado abandonado un vehículo Derby con placas del estado de Puebla, en cuyo interior había tres personas ejecutadas, entre ellas una mujer.
Los tres presentaban visibles huellas de tortura, tenían las manos y pies atados, semidesnudos y con el tiro de gracia. Los tres cuerpos fueron trasladados al Semefo para la necropsia de ley, donde quedaron en calidad de desconocidos.
En el caso del bar, éste se encuentra en pleno centro del puerto: Bernal Díaz del Castillo y avenida Cuauhtémoc, colonia Progreso, donde un grupo armado baleó a los parroquianos y huyó.
Por otra parte, en Tepecoacuilco, Guerrero, un comando ingresó a una casa y asesinó a la familia y fue hasta la mañana del sábado cuando se descubrió el hallazgo de siete cadáveres, cinco adultos y dos niños (uno de cinco y otro de 12 años) y dentro de las habitaciones figuraban docenas de casquillos calibre 9 milímetros y 7.62.
Lo insólito fue que dos menores sobrevivieron, porque se encontraban dormidos y los sicarios los dieron por muertos.
Asesinan a juez de paz en Guerrero
Mientras tanto, en Tixtla, encontraron el cadáver de Octavio Morales Pastor, juez de Primera Instancia del Poder Judicial de la entidad entre la ciudad de Tixtla y la localidad El Troncón.
El también hermano del presidente del patronato de la Feria de San Mateo Navidad y Año Nuevo, Daniel Morales, fue hallado con varios impactos de bala en el cuerpo, uno de estos en la cabeza, así como cuatro casquillos percutidos calibre 9 milímetros.
Michoacán ensangrentado
En San Juan Chehuayo, municipio de Cuitzeo, en Michoacán, fue abandonada una camioneta Toyota con 10 cadáveres, que después de ser asesinados fueron incinerados, tres fueron atados en la cabina, cinco viajaban en la parte trasera, tres más estaban afuera del vehículo, pero se infiere que también eran parte del cargamento del mismo vehículo.
Cuitzeo colinda con Morelia y al iniciarse la indagatoria se estableció que la camioneta circulaba en torno a los ductos de Pemex, por lo que el crimen múltiple tiene vinculación con las tomas de combustible clandestinas, por lo que se procedió a realizar un estudio de campo para determinar las causas del hecho, pues por la zona dos bandas se disputan la “ordeña” ilegal de combustible.