Casos de abuso policial contra hispanos en EU perfilan patrón
Mundo miércoles 20, May 2015- Exoneración de agentes en Texas, Washington, NY y Missouri

En los últimos meses se han documentados 14 incidentes de mala conducta policial en Estados Unidos y en la mayoría de los casos han exonerado a los agentes.
La decisión de un gran jurado de eximir de cargos criminales a un policía de Texas que mató a un inmigrante mexicano inerme sigue un patrón de desenlaces similares, pese a la demanda de un nuevo enfoque nacional sobre seguridad pública.
El policía Robert William Clark no enfrentará acusaciones por la muerte de Rubén García Villalpando, porque el gran jurado determinó que las pruebas y la evidencia contra el oficial eran insuficientes para llevarlo a un proceso judicial.
El consulado de México en Dallas dijo que el tiroteo era un “uso desproporcionado de la fuerza letal que resulta en la pérdida innecesaria de la vida y erosiona la confianza que debe existir entre las autoridades y las comunidades en las que operan”.
En febrero pasado, tres policías de la ciudad de Pasco, en el estado de Washington, dispararon y causaron la muerte del jornalero mexicano Antonio Zambrano Montes, quien lanzaba piedras a vehículos en marcha.
Se trató del cuarto incidente en menos de un año registrado en Pasco en que policías estuvieron implicados en incidentes que resultaron en muertes. En los tres casos previos los oficiales fueron exonerados, mientras continúa la investigación en la muerte de Zambrano Montes.
Aunque la Unión Nacional de Libertades Civiles (ACLU) pidió la intervención del gobierno federal en el asesinato de Zambrano Montes, captado en un video difundido en las redes sociales, hasta el momento no se ha anunciado una decisión del Departamento de Justicia.
En diciembre, un gran jurado en Staten Island, Nueva York, decidió no presentar cargos contra un oficial de policía blanco que sometiera por el cuello al afroestadunidense desarmado Eric Garner, quien murió por sofocación.
El oficial Daniel Pantaleo, quien sometió al afroestadunidense de más de 159 kilos de peso por el cuello, una práctica prohibida por el Departamento policial de Nueva York, no fue encausado pese a que el forense neoyorquino consideró un homicidio la muerte de Garner.