El lucro en la escena del rock
* Especiales, Opinión lunes 31, Mar 2014Los acordes de la imagen
Gerardo Jiménez S.
- Hasta dónde los grupos son capaces de sanar toda rencilla con tal y de seguir sacando dinero de las personas que se dicen sus fans, hasta dónde la nostalgia puede llegar a tener un precio y tener a uno de tus peores enemigos, en tu grupo y aún así compartir escenario y aplausos del siempre respetable público

Uno de los grupos con mayor impacto el sábado en el Vive Latino fue La Maldita Vecindad, cosa que jamás pensé volver a ver, ya que entre sus integrantes existe un enorme odio, muchos de ellos ni se hablan, ni se tratan y es más, esto se reflejó con una falta de química en los ensambles de sus canciones.
Lo más correcto sería escribir una columna del Vive Latino en su edición número 15 y de cómo poco a poco la fusión de bandas, de géneros y de extranjeros de no habla hispana se están llevando los carteles por encima, pero muy por encima de los grupos de rock nacional.
Exactamente hace un año, Morrisey por motivos de salud, no pudo asistir a su cita a dicho festival y con su cancelación, un día completo se decidió retirar del cartel, pero bueno, tampoco quiero hablar de cómo las nostalgia ha ayudado a generar una alta respuesta en el boletaje tal y como pasó con Los Caifanes en el 2011, así como con Fobia, ya ni hablar de cómo géneros rumberos y norteños se han apoderado de los titulares, debido a que son ellos quienes traen mejor propuesta y empatía con el público que los mismos “rockeros”.
Ya nada más para concluir este posicionamiento con respecto al Vive Latino. El jueves, los encabezados fueron para Nine Inch Nails, el viernes, fue, Arcade Fire, el sábado, Los Tigres del Norte y el domingo, la Tesorito Laura León y Placebo.
De lo que me encantaría contarles es del lucro. Hasta dónde los grupos son capaces de sanar toda rencilla con tal y de seguir sacando dinero de las personas que se dicen sus fans, hasta dónde la nostalgia puede llegar a tener un precio y tener a uno de tus peores enemigos, en tu grupo y aún así compartir escenario y aplausos del siempre respetable público.
Descaradamente en el año de 1996, los Sex Pistols, decidieron hacer una “reunión”, sabiendo que nadie de los integrantes soportaba y soporta al vocalista John Lydon “Rotten”, debido a sus violentos ataques de enojo y furia, a su pésima relación con la prensa y su insoportable forma de ser, pero bueno, tuvieron un precio y así lograron hacer una gira y un disco descaradamente titulado: “Cochino Lucro”.
¿Pero a qué viene esto?, ¿Por qué recordar a los Pistols cuando se inicia una historia con el Vive Latino?… La respuesta es sencilla, mientras cubría dicho evento en el Foro Sol, uno de los grupos con mayor impacto en el día sábado fue La Maldita Vecindad, cosa que jamás pensé volver a ver, ya que entre sus integrantes existe un enorme odio, muchos de ellos ni se hablan, ni se tratan y es más, esto se reflejó con una falta de química en los ensambles de sus canciones, pero bueno, así es como, se inician o reactivan carreras completas y parafraseando al general Álvaro Obregón: nadie resiste un cañonazo de 50 mil pesos.
Este mismo ejemplo pasó con Van Halen en 1996, una vez que se decidieron terminar su relación laboral con Sammy Hagar, regresaron con David Lee Roth en la entrega de premios MTV, una vez que terminaron de presentar una presea, se fueron tras bastidores y se agarraron literalmente a golpes y luego hicieron las paces con tal de que la disquera, les pagara lo más que suficiente para seguir siendo un grupo lleno de paz y amor.
Lo mismo aconteció con Poison, ya que Bret Michaels simplemente no soportaba a C.C. Deville y más por que este guitarrista no pudo controlar su adicción a la cocaína y enfrente de millones de personas en un programa de televisión, no sabía ni que canción tocar, ni que acordes poner, en fin la debacle se hizo presente, pero después salieron de gira juntos, como buenos hermanitos y hablando de hermano ya suena fuertemente la reunión de Oasis, cosa que los Gallagher no se podían ni ver en pintura.
Por eso, mi admiración a Slash y Axl Rose, ya que ambos ya dijeron que al día de hoy, no hay dinero en el mundo que pueda reunirlos.
Pero en fin, así es como explotan hasta la última gota de nostalgia con tal de seguir cobrando carretadas de dinero y ya ni mencionar a aquellos artistas o cantantes que llevan lustros completos anunciando su retirada a tambor batiente.